Lección 18. La parábola de los talentos

Mateo 25: 14 – 30

Texto clave: Mateo 25:23 Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.

 

Leccion 18-1 Leccion 18-2 Leccion 18-3

Introducción

Continuamos con el estudio de las parábolas. En esta lección estudiaremos la parábola de los talentos. El señor Jesús siempre se refirió en parábolas para enseñar y en esta ocasión puso el ejemplo de un hombre que iba a viajar y llamó a sus criados a los cuales les entregó cinco talentos a uno, dos talentos a otro y un talento al último. Los dos primeros multiplicaron sus talentos pero el tercer criado solo guardó y no hizo nada con él. Al regresar el amo de estos hombres cada uno fue a rendirle cuentas y a los dos primeros los felicitó pero al último le sacó aún lo que no tenía.

Con esto podemos ver lo siguiente:

1. Dios nos da los talentos

Cada uno de nosotros recibimos los talentos de acuerdo a nuestra capacidad. Dios se encarga de darnos. El talento era una unidad de peso como de moneda en el sistema de medición judío.

El fracaso solo podría atribuirse al odio al amo. El dinero, como vemos aquí, representa cualquier clase de recurso que se nos da. Dios nos da tiempo, capacidades, dones y otros recursos de acuerdo a nuestras habilidades y espera que los usemos con sabiduría hasta que regrese. Tenemos la obligación de usar bien lo que Dios nos ha dado. La cuestión no es cuánto tenemos, sino qué hacemos con lo que tenemos.

 

2. Dios nos va a pedir cuentas

Jesús va a volver, sabemos que es así. ¿Significa que debemos abandonar nuestras ocupaciones a fin de servir a Dios? No, quiere decir que debemos usar con diligencia nuestro tiempo, talentos y pertenencias a fin de servir a Dios en todo lo que hagamos. Para algunas personas, significa cambiar de profesión; para la mayoría de nosotros, significa cumplir con nuestro trabajo cotidiano como expresión de nuestro amor a Dios.

 

Debemos trabajar para el reino de Dios en el tiempo que nos da nuestro Señor, a fin de que cuando Él venga hayamos ganado para Él más de lo que nos dejó. Es un tiempo en donde vamos a estar rindiendo cuenta de lo que hicimos cuando regrese el Señor.

Estemos atentos y preparados para que cuando nuestro amo regrese le entreguemos todo lo mejor de nosotros.

Estudio bíblico

El señor Jesús siempre se refirió en parábolas para enseñar y en esta ocasión puso el ejemplo de un hombre que iba a viajar y llamó a sus criados a los cuales les entregó cinco talentos a uno, dos talentos a otro y un talento al último. Los dos primeros multiplicaron sus talentos pero el tercer criado solo guardó y no hizo nada con él. Al regresar el amo de estos hombres cada uno fue a rendirle cuentas y a los dos primeros los felicitó pero al último le sacó aún lo que no tenía.

Jesús va a volver, sabemos que es así. ¿Significa que debemos abandonar nuestras ocupaciones a fin de servir a Dios? No, quiere decir que debemos usar con diligencia nuestro tiempo, talentos y pertenencias a fin de servir a Dios en todo lo que hagamos. Para algunas personas, significa cambiar de profesión; para la mayoría de nosotros, significa cumplir con nuestro trabajo cotidiano como expresión de nuestro amor a Dios.

El fracaso solo podría atribuirse al odio al amo. El dinero, como vemos aquí, representa cualquier clase de recurso que se nos da. Dios nos da tiempo, capacidades, dones y otros recursos de acuerdo a nuestras habilidades y espera que los usemos con sabiduría hasta que regrese. Tenemos la obligación de usar bien lo que Dios nos ha dado. La cuestión no es cuánto tenemos, sino qué hacemos con lo que tenemos.

 

Ejercicios

3 – 6 años

Dibujo la cantidad de talentos que le tocó a cada uno y pinto.

7 – 9 años

Sopa de letras

Talentos – cinco – siervo – Señor – reino – cielo – dos – fiel

10 – 12 años

Completo crucigrama

Lección 17. El hijo pródigo

Lección 17. El hijo pródigo

Lucas 15: 11 – 32

Texto clave: Lucas 15:21  Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo.

 Leccion 17-1 Leccion 17-2 Leccion 17-3

Introducción

Como todas las parábolas de Jesús que venimos estudiando, ésta también tiene varias enseñanzas. Hoy tocaremos la parábola del hijo pródigo. Era un hombre que tenía dos hijos de los cuales el menor quiso que le diera su parte de la herencia. El padre accedió a ese pedido y el hijo fue a otra ciudad a malgastar todo lo que su padre le había dado. En esa ciudad comenzó a haber hambre y el hijo ya no tenía nada que comer ni dinero, entonces se acercó a un hombre y éste le llevó a su hacienda para que le cuide a los cerdos.

Este hijo estaba pasando muy mal porque no comía y aunque sea lo que los cerdos comían él quería. Pero luego pensó y dijo que muchos jornaleros de su padre viven mejor que él. Decidió ir a su padre y decirle que había pecado contra Dios y su padre y eso hizo.

1. Decidir apresuradamente

Decidir o pedir las cosas apresuradamente no nos lleva a nada bueno. El hijo menor ya quiso su herencia de forma apurada y la consecuencia que tuvo fue bastante mala. En muchas ocasiones quizás nos pasa lo mismo, queremos las cosas apresuradamente y no las cosas que Dios quiere lentamente para nosotros.

2. El arrepentimiento

La consecuencia por la cual estaba pasando el hijo menor hizo que recapacitara y se de cuenta del error que había cometido. Se puso a pensar que los jornaleros que trabajaban para su papá vivían mejor que él.

Pensando esas cosas él se arrepiente de lo que hizo y decide regresar a su padre a pedirle perdón. Se arrepiente de eso y pide no ser tratado como su hijo sino como un jornalero más de su padre. El arrepentimiento verdadero nos lleva humillarnos delante de Dios y recibir su perdón y gracia eterna.

3. El no perdonar

El hermano mayor reclamó a su padre el porqué recibía así a su hijo que había consumido todos sus bienes y que le había desobedecido, siendo que él nunca le desobedeció a su padre y no le daba ni siquiera un cabrito para compartir con sus amigos. El evangelio tiene el poder de restablecer las relaciones rotas entre el hombre y Dios. Si Dios ya nos perdonó, también nosotros debemos perdonar.

Estudio bíblico

Como todas las parábolas de Jesús que venimos estudiando, ésta también tiene varias enseñanzas. Hoy tocaremos la parábola del hijo pródigo. Era un hombre que tenía dos hijos de los cuales el menor quiso que le diera su parte de la herencia. El padre accedió a ese pedido y el hijo fue a otra ciudad a malgastar todo lo que su padre le había dado. En esa ciudad comenzó a haber hambre y el hijo ya no tenía nada que comer ni dinero, entonces se acercó a un hombre y éste le llevó a su hacienda para que le cuide a los cerdos. Este hijo estaba pasando muy mal porque no comía y aunque sea lo que los cerdos comían él quería. Pero luego pensó y dijo que muchos jornaleros de su padres viven mejor que él. Decidió ir a su padre y decirle que había pecado contra Dios y su padre y eso hizo.

Pensando esas cosas él se arrepiente de lo que hizo y decide regresar a su padre a pedirle perdón. Se arrepiente de eso y pide no ser tratado como su hijo sino como un jornalero más de su padre. El arrepentimiento verdadero nos lleva humillarnos delante de Dios y recibir su perdón y gracia eterna. Decidir o pedir las cosas apresuradamente no nos lleva a nada bueno. El hijo menor ya quiso su herencia de forma apurada y la consecuencia que tuvo fue bastante mala. En muchas ocasiones quizás nos pasa lo mismo, queremos las cosas apresuradamente y no las cosas que Dios quiere lentamente para nosotros.

Ejercicios

3 – 6 años

Pinto el dibujo correcto.

7 – 9 años

Falso o verdadero.

10 – 12 años

Respondo las siguientes preguntas.

Lección 16. Los dos cimientos

Lección 16. Los dos cimientos

Lucas 6:46 – 49

Texto clave: Lucas 6:47  Todo aquel que viene a mí, y oye mis palabras y las hace, os indicaré a quién es semejante.

 Leccion 16-1 Leccion 16-2 Leccion 16-3

Introducción

Tenemos nuevamente dos tipos de personas en esta lección, que es la parábola de los dos cimientos. Uno de ellos es el hombre que edificó su casa con un buen cimiento y el otro que edifico su casa sobre la arena. La lección de hoy nos da varias enseñanzas entre ellas la de obedecer la palabra de Dios y que también habrá pruebas sobre eso. Debemos mantenernos fuertes delante de Dios, sin importar lo que venga.

1. El que le escucha a Jesús y le hace caso

Construir sobre una roca es lo más recomendable en el momento de hacer una casa, tendrá buenos cimientos. Así también la palabra de Dios es nuestro cimiento, si nos enfocamos y hacemos caso a toda su palabra nuestra vida va a estar construida en un lugar firme.

El principal material es el arrepentimiento y poder confesar nuestros pecados delante de Dios. De esa manera nos mantendremos firme sobre el cimiento que es Dios. No solo tenemos que estar diciendo Señor, Señor, sino que poner en práctica sus enseñanzas. La obediencia es lo que más le agrada a Dios que el hombre practique.

2. El que no escucha la palabra de Dios

No podemos ir a construir nuestra casa sobre la arena así nomas. Con cualquier viento eso se podría caer todo.

Hay muchas personas que hacen cosas que a Dios no le agrada y por lo tanto no pueden disfrutar de eso. Se basan en lo material en lo que el mundo les ofrece, se llenan de cosas materiales pero no se llenan de las cosas del Señor. Y cuando vienen las dificultades se les derrumba todo lo que tienen porque no le tienen a Jesús.

3. Viene la prueba

Para el que construyó su casa sobre la roca aunque venga una tormenta no le va a pasar nada porque tiene buen cimiento su casa y para el que construyó en la arena se derrumbará toda su casa.

Cuando nuestro cimiento es nuestro Señor nada nos puede derrumbar, pero cuando hacemos caso omiso a lo que Dios nos dice, es como el segundo, no tenemos buen cimiento y viene la inundación y se lleva todo.

La obediencia a Dios es lo que le agrada a Él, y el modelo de vida de Cristo nos hace firmes en la vida.

Estudio bíblico

Hoy veremos otra de las parábolas que Jesús utilizó para enseñar a las personas, se trata de los dos cimientos. Trata de dos hombres que construyeron su casa, uno en la roca y otro en la arena. Al venir una inundación la casa del que hizo sobre la roca pudo aguantar, pero el que hizo sobre la arena que en ruinas su casa. Normalmente vemos que para hacer una casa siempre se pone el cimiento y encima de eso se levanta la casa.

La palabra de Dios es como un cimiento para nosotros, construir sobre una roca es lo más recomendable en el momento de hacer una casa, tendrá buenos cimientos. Así también la palabra de Dios es nuestro cimiento, si nos enfocamos y hacemos caso a toda su palabra nuestra vida va a estar construida en un lugar firme.

Hay muchas personas que hacen cosas que a Dios no le agrada y por lo tanto no pueden disfrutar de eso. Se basan en lo material en lo que el mundo les ofrece, se llenan de cosas materiales pero no se llenan de las cosas del Señor. Y cuando vienen las dificultades se les derrumba todo lo que tienen porque no le tienen a Jesús.

Ejercicios

3 – 6 años

Completo el dibujo que está construido sobre la roca y pinto.

7 – 9 años

Dibujo las dos casas que aprendimos hoy, una que está construida sobre la roca y otra sobre la arena.

10 – 12 años

Sopa de letras

Cimiento – dos – hombre – roca – arena – inundación – Señor – oyó – edificó – casa.

Lección 15. El fariseo y publicano

Lección 15. El fariseo y publicano

Lucas 18: 9 – 14

Texto clave: Lucas 18:13 Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador.

Leccion 15 Leccion 15-2 Leccion 15-3

Introducción

Jesús utilizó varios métodos para enseñarnos su palabra, en estas lecciones iremos viendo las parábolas, las distintas parábolas que utilizó Jesús para entender mejor su mensaje. Siempre alrededor de Él se juntaban todo tipo de personas y a través de parábolas les hacía entender. En esta lección veremos la parábola del fariseo y el publicano.

1. Dos tipos de personas

Dice la Biblia que dos hombres subieron a orar en el Templo, uno era fariseo y el otro era publicano. El fariseo era un hombre muy respetado en esa época, era uno de los que más sabía sobre la interpretación de la Ley. Era un hombre que guardaba y debía hacer guardar la Ley, un hombre que de boca para afuera hablaba de Dios.

El publicano, un hombre que se encargaba de recaudar los impuestos para darle a Roma y también considerado por traicionar al pueblo judío. El publicano era considerado como los gentiles, era un grupo de personas repudiadas por la sociedad. Éste era una persona que no conocía mucho de Dios.

A través de esta parábola vemos dos tipos de personas, y nos damos cuenta de que Dios tiene el cielo abierto para todas aquellas personas que deseen acercarse a Él. No importa el nivel social, solo importa el disponer en nuestro corazón el que la palabra de Dios entre a nuestras vidas y la pongamos en práctica.

2. Dos tipos de oraciones

El fariseo oró de esta manera: puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano. Y el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador.

Nos enseña que hay personas que oran solo para que las demás personas escuchen y no para Dios. Ven y dicen a viva voz los defectos de otras personas, pero no se dan cuenta el error tan grande que están cometiendo dirigiéndose así a Jesús.

El publicano ni siquiera se animaba a mirar a los cielos porque sentía vergüenza de él mismo y le pedía a Dios misericordia por sus pecados. Vimos dos tipos de personas y dos tipos de oraciones. Podemos sacar como enseñanza que las cosas la debemos hacer para Dios, nuestras oraciones deben salir desde el fondo de nuestro corazón y no solo de labios para afuera hacer la oración. Nuestra oración debe ser genuina y no como la del fariseo que se sentía orgulloso por orar de esa manera.

Estudio bíblico

Dice la Biblia que dos hombres subieron a orar en el Templo, uno era fariseo y el otro era publicano. El fariseo era un hombre muy respetado en esa época, era uno de los que más sabía sobre la interpretación de la Ley. Era un hombre que guardaba y debía hacer guardar la Ley, un hombre que de boca para afuera hablaba de Dios.

El publicano, un hombre que se encargaba de recaudar los impuestos para darle a Roma y también considerado por traicionar al pueblo judío. El publicano era considerado como los gentiles, era un grupo de personas repudiadas por la sociedad. Éste era una persona que no conocía mucho de Dios.

El fariseo oró de esta manera: puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano. Y el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador.

El publicano ni siquiera se animaba a mirar a los cielos porque sentía vergüenza de él mismo y le pedía a Dios misericordia por sus pecados. Vimos dos tipos de personas y dos tipos de oraciones. Podemos sacar como enseñanza que las cosas la debemos hacer para Dios, nuestras oraciones deben salir desde el fondo de nuestro corazón y no solo de labios para afuera hacer la oración. Nuestra oración debe ser genuina y no como la del fariseo que se sentía orgulloso por orar de esa manera.

Ejercicios

3 – 6 años

Marco y pinto el dibujo correcto

7 – 9 años

Contesto las preguntas

10 – 12 años

Falso o verdadero. Justifico los falsos.

Leccion 14. Parábola del Sembrador

Leccion 14. Parábola del Sembrador
Lucas 8:4 – 15
Texto clave: Luc 8:8a Y otra parte cayó en buena tierra, y nació y llevó fruto a ciento por uno.

Leccion 14-1 Leccion 14-2 Leccion 14-3

Introducción
Entrando más en las enseñanzas de Jesús entraremos en las parábolas. En esta lección veremos la parábola del sembrador, y también que Jesús fue un hábil maestro que utilizó hasta la naturaleza para enseñar sus palabras. Jesús respondía sabiamente todo lo que las personas querían saber.
1. Jesús enseña
Casi siempre Jesús enseñaba a través de parábolas, historias cortas, o descripciones con las cuales quería llegar a todas las personas y utilizaba diferentes temas y hasta utilizaba la naturaleza para enseñar su palabra.
2. Las semillas cayeron en muchos caminos
Una parte cayó en el camino y las aves se la comieron. La semilla es la palabra de Dios y las personas oyen pero el diablo viene y le hace olvidar para que pierdan la salvación. Siempre que vamos a la iglesia escuchamos la palabra de Dios pero al salir ya nos olvidamos y hacemos cualquier cosa que el diablo quiere que hagamos.
Otra parte cayó entre las piedras y cuando quiso brotar la semilla se secó. Estas son las personas que le reciben a Dios pero en un momento de problemas o dificultades se olvidan de Dios. Es fácil aceptarle a Jesús de boca pero no de corazón, y cuando estamos con inconvenientes nos olvidamos de Él.
Otra parte de las semillas cayeron entre plantas con espinas y al intentar crecer se ahogaron. Esas son personas que escuchan la palabra pero con el tiempo se van olvidando poniendo en primer lugar las riquezas, preocupaciones y no dan frutos. Esto ocurre más a menudo cuando la moda y el dinero nos quiere apartar de Dios.
Y la última parte cayó en buen tierra. Esta es para las personas quienes le recibieron a Jesús como su salvador y a pesar de las cosas que pasan siguen firmes en la palabra de Dios. Esta última parte debemos ser nosotros, que la palabra de Dios entre en todo nuestro ser y perdure para llegar a la vida eterna. Estar firmes a pesar de las dificultades, problemas y dar buenos frutos.
Estudio bíblico
Jesús seguía enseñando y en esta lección veremos la enseñanza por medio de parábolas. Jesús utilizó a un sembrador para poder transmitir su mensaje, de modo que las personas la puedan entender. En primer lugar el sembrador echó sus semillas en el
camino y las aves las comieron. Es cuando escuchamos el mensaje de Dios y el diablo viene a quitarnos de nuestro corazón lo que aprendimos de Jesús.
La otra parte de las semillas cayeron entre las piedras y cuando quisieron crecer se secaron. Es cuando le aceptamos a Jesús pero de boca y no de corazón y cuando los problemas vienen nos olvidamos de Jesús y recurrimos a otras cosas.
Otra parte de las semillas cayeron entre plantas con espinos y no pudieron crecer. Esto nos pasa cuando queremos poner más importante a la moda, el dinero y nos hace desviar del camino de Dios.
La última parte cayó en buena tierra. Y es con ese grupo que debemos compararnos. Que la palabra de Dios entre en nuestro corazón y pase lo que pase estemos firmes en el camino de Dios, que nada nos aparte de Él y poder dar buenos frutos.
Actividades
3 – 6 años
Pinto el dibujo en donde la semilla dio buenos frutos.
7 – 9 años
Encierro en círculo la respuesta correcta.
10 – 12 años
Completo las oraciones y respondo la pregunta.

Leccion 13. El Buen Samaritano

Leccion 13. El Buen Samaritano

Lucas 10:25 – 37

Texto para memorizar: Lucas 10:33 Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia.

Leccion 13-1

Leccion 13-2

Leccion 13-3

 

Introducción

En este estudio veremos la sabia respuesta de Jesús ante un intérprete de la Ley que quería probarle con algunas preguntas. Y es aquí en donde Jesús enseña una de sus parábolas que estudiaremos hoy, la parábola del Buen Samaritano.

Al leer esta parábola Jesús nos enseña dos cosas: la falta de amor y quién es nuestro prójimo.

1. La falta de amor

Todos sabemos el gran mandamiento de amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos pero en pocas oportunidades aplicamos. Vivimos en un mundo en donde nadie piensa en los demás sino que pensamos en nosotros mismos. Este intérprete quería en cierta manera limitar este mandamiento, pero Jesús sabía lo que quería hacer y le explicó en parábola la manera de ayudar al prójimo, no fue una respuesta de siempre lo que El Señor le dijo, sino que fue algo práctico. La falta de mor nos conduce a tener una vida egoísta y sin mirar a nuestro alrededor.

2. ¿Quién es nuestro prójimo?

Nuestro prójimo es cualquiera que esté pasando necesidad, no importa su raza, religión, partido político ni de que país es, lo que importa es que cuando vemos a alguien con necesidad debemos ayudar así como el buen samaritano. Eso no significa que ayudamos a nuestro prójimo para ser salvo, sino que porque somos salvos debemos ayudar a las personas necesitadas. El intérprete quería teorizar lo que es el amor al prójimo pero Jesús lo hizo práctico. Los judíos y samaritanos no se llevaban bien es por ese motivo que nadie ayudaba a esa persona que Jesús relata en esta parábola.

Debemos mirar a nuestro alrededor y ver las necesidades que hay, en cada casa, en cada familia, en donde sea siempre habrá una necesidad la cual no podemos pasar a su lado y no hacer nada. Tenemos que tener el corazón del buen samaritano ayudar al prójimo sin importar quien sea.

Estudio bíblico

Hoy empezaremos un nuevo estudio sobre las parábolas de Jesús. En esta lección estudiaremos la parábola del Buen Samaritano, se trata de que un intérprete de la Ley quería probar a Jesús con algunas preguntas y una de ellas era la del mandamiento de amar al prójimo como a uno mismo. El intérprete quería saber quién era su prójimo y Jesús le enseña con esta parábola: un hombre descendía de Jerusalén a Jericó y fue asaltado, los ladrones le dejaron muy herido y después de eso pasó un sacerdote y no le hizo caso, luego pasó un levita y tampoco le hizo caso. Por último pasó un samaritano y ése le ayudó y le llevó a un lugar para que se pueda sanar.

Nuestro prójimo es cualquiera que esté pasando necesidad, no importa su raza, religión, partido político ni de que país es, lo que importa es que cuando vemos a alguien con necesidad debemos ayudar así como el buen samaritano. Eso no significa que ayudamos a nuestro prójimo para ser salvo, sino que porque somos salvos debemos ayudar a las personas necesitadas. El intérprete quería teorizar lo que es el amor al prójimo pero Jesús lo hizo práctico. Los judíos y samaritanos no se llevaban bien es por ese motivo que nadie ayudaba a esa persona que Jesús relata en esta parábola.

Ejercicios

3 – 6 años

Encierro en círculo la respuesta correcta.

7 – 9 años

Falso o verdadero.

10 – 12 años

Completo con ayuda de la Biblia.

Lección 12. Jesús sana a muchos

Lección 12. Jesús sana a muchos

Texto de estudio: Mateo 15: 29 – 31

Texto clave: Mateo 15:30 Y se le acercó mucha gente que traía consigo a cojos, ciegos, mudos, mancos, y otros muchos enfermos; y los pusieron a los pies de Jesús, y los sanó

Para los maestros: Traer material audio visual para esta lección, como por ejemplo dibujos sobre el tema que estamos estudiando: ciegos, mudos, mancos, o lentes de sol representando a un ciego. Hagamos trabajar sacar a luz nuestra creatividad.

Leccion 12-1 Leccion 12-2 Leccion 12-3

Introducción

Hemos visto once clases en la cuales Jesús sana a distintas personas, con diferentes enfermedades, esto nos enseña a que para Dios nada es imposible, no importa cuan grande sea el problema, Dios tiene grandes cosas para cada uno de nosotros.

No importa el tiempo, el día, ni la hora, Jesús te espera con los brazos abiertos para hacer un milagro en nuestras vidas.

1. El poder de Jesús

Esta es la última lección que veremos sobre los milagros y las sanaciones que hizo Jesús, esperemos que estas lecciones les enseñen primeramente el poder sanador de Jesús, con lo cual sanó a muchas personas. Jesús tiene un poder ilimitado para los que le buscan, y confían en su palabra, en estos versículos que hoy estamos estudiando resumen que le sanó a ciegos, mancos, mudos, etc., que Jesús hace maravillas y señales, al igual que la gran mayoría de los que sanó debemos tener fe, creer en lo que el Señor Jesús hará en nosotros, por más que parezca que no nos hará nada, es ahí donde más debemos creer en el poder que tiene.

Jesús pudo sanar eso y puede sanar más cosas, principalmente nuestra vida espiritual, cada día debemos buscar más y más de Jesús, poder obtener su perdón y ser sanados espiritualmente.

A muchas personas ya sanó y está dispuesto a seguir sanando, nosotros podemos ser un puente para aquellas personas que necesitan de la sanidad de Jesús.

2. Ser agradecidos

En el último versículo dice que a los que les sanó, ellos mismos glorificaban a Dios y nosotros como estamos al recibir tanta gracia departe de Dios? Somos agradecidos  primeramente por lo que hizo por nosotros, el morir en la cruz por nuestros pecados?, así como esos enfermos fueron agradecidos con nuestro Señor, también así debemos actuar, alabar y adorarle a Dios, darle el lugar que se merece en nuestras vidas, poder glorificar y decir que Él es el que nos sana, que nos guía y ayuda.

Tenemos un Jesús que nos da vida y vida en abundancia, solo debemos confiar en su palabra.

Estudio bíblico

Con esta lección terminamos de estudiar algunas de las sanaciones y milagros que hizo Jesucristo durante su ministerio acá en la tierra, le sanó a ciegos, mudos, mancos, y a muchos otros enfermos.

Jesús pudo sanar eso y puede sanar más cosas, principalmente nuestra vida espiritual, cada día debemos buscar más y más de Jesús, poder obtener su perdón y ser sanados espiritualmente.

A muchas personas ya sanó y está dispuesto a seguir sanando, nosotros podemos ser un puente para aquellas personas que necesitan de la sanidad de Jesús.

En el último versículo dice que a los que les sanó, ellos mismos glorificaban a Dios y nosotros como estamos al recibir tanta gracia departe de Dios? Somos agradecidos  primeramente por lo que hizo por nosotros, el morir en la cruz por nuestros pecados?, así como esos enfermos fueron agradecidos con nuestro Señor, también así debemos actuar, alabar y adorarle a Dios, darle el lugar que se merece en nuestras vidas, poder glorificar y decir que Él es el que nos sana, que nos guía y ayuda.

Ejercicios

3 – 6 años

Completo los dibujos con la parte del cuerpo que le falta.

7 – 9 años

Completo con ayuda del estudio bíblico.

10 – 12 años

Copio el mismo dibujo en el recuadro de al lado.